INTELIGENCIA EMOCIONAL

Aunque popularmente el concepto se hizo famoso gracias a Daniel Goleman en 1995 con su libro “Inteligencia emocional”, los pioneros en este campo fueron los psicólogos americanos Peter Salovey y John Mayer, quienes en 1990 definieron ya este término.

Actualmente, nuestra sociedad en constante cambio y evolución, le está otorgando importancia a la inteligencia emocional, observando que el éxito (tanto personal como profesional) está estrechamente relacionado con una buena gestión de las emociones. Esta gestión adecuada es la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar estados emocionales en uno mismo y en los demás.

Podríamos definir la inteligencia emocional como la capacidad de manejar, entender y seleccionar nuestras emociones y la de los demás con eficacia y generando resultados positivos.

Al introducirnos en el estudio de las emociones y cómo funcionan estas es fascinante descubrir su fuerza y su importancia en el modo en que nos desenvolvemos en nuestra vida, cómo nos condicionan y nos influyen en nuestras decisiones.

El primer dato curioso que llama la atención ante este hecho es que a nivel evolutivo el sistema que regula nuestras emociones es anterior al que regula nuestro pensamiento, al racional. Así, Paul Mclean defiende la existencia de tres cerebros independientes, tres bio-ordenadores interconectados, llamado «sistema triple de cerebros» que consta de:

  1.  Cerebro reptiliano: Es la región más primitiva compuesto por el tallo encefálico y controla las funciones básicas del organismo (respiración, metabolismo y conducta instintiva automática).
  2.  Sistema límbico: Aparece el cerebro emocional que rodea al tallo encefálico, agregando las emociones como tal al repertorio de respuestas del cerebro. Compuesto por diversas estructuras (giro cingulado, fornix, glándula pineal, tálamo, pituitaria, hipotálamo, cuerpo mamilar) las principales son la amígdala y el hipocampo encargados de la memoria y el aprendizaje emocional. Así, todos los condicionamientos emocionales son elaborados por la amígdala.
  3.  Neocortex: Constituye en asiento del pensamiento y de los centros de los datos registrados de los sentidos. Agrega a las emociones nuestra reflexión sobre las mismas. Capacidad para razonamiento, estrategia mental y planificación.

Debemos aprender a gestionar adecuadamente nuestras emociones porque repercutirán en nuestra forma de razonar y de ver y sentir el mundo, nuestra realidad.

Ahora bien, ¿qué es la emoción? Hay una gran variedad de definiciones al respecto pero todas tienen en común:

La emoción es una respuesta ante un estímulo (interno o externo) cuya manifestación es fisiológica, de corta duración y elevada intensidad.

Las emociones no son buenas ni malas, son adaptativas y siempre cumplen una función.

Podríamos definir diferentes términos relacionados con la emoción:

  1. El sentimiento: Es la dimensión cognitiva de la emoción. Tiene mayor duración y su intensidad es menor.
  2. Temperamento: Son los fenómenos característicos de la naturaleza emocional del individuo. Estados de humor habituales de la persona.
  3. Desorden emocional: Es un estado de ánimo des adaptativo que se puede mantener en el tiempo durante semanas o años.
  4. Trastorno mental: Es un desorden con un componente patológico y que se puede prolongar a lo largo de la vida.

La gran pregunta sería entonces :

¿Cómo potencio mi inteligencia emocional?

Es una pregunta que engloba muchos factores a tener en cuenta (autoestima, motivación, empatía, habilidades sociales…) , expongo aquí las primeras claves para que puedas trabajar tu inteligencia emocional.

  • Lo primero que tenemos que trabajar es la conciencia emocional. Goleman la define como la capacidad de reconocer el modo en que nuestras emociones influyen en nuestras acciones y la capacidad de utilizar nuestros valores como guía en el proceso de toma de decisiones. Saber identificar nuestras emociones y comprender la relación entre emociones y nuestros pensamientos, palabras y acciones.

    Para desarrollar esta conciencia emocional hazte las siguientes preguntas: “Qué estoy sintiendo aquí y ahora?  ¿Qué causas originan esas emociones? ¿a qué acciones o comportamientos dan lugar esos sentimientos?” .
  • Dar nombre a la emoción. Una vez que tenemos conciencia de la emoción la etiquetamos. Es importante tener un vocabulario extenso para ser preciso.
    Dejo una tabla para poder afinar mejor al detectar la emoción
MIEDOTRISTEZAIRAASCOVERGÜENZASORPRESAAMOR
AnsiedadAflicciónRabiaDesprecioCulpaSobresaltoAmabilidad
AprensiónPenaEnojoDesdénPerplejidadAsombroCordialidad
TemorDesconsueloResentimientoAversiónDesazónDesconciertoAdoración
PreocupaciónPesimismoFuriaAntipatíaRemordimientoAdmiraciónDevoción
InquietudMelancolíaExasperaciónRepugnaciónHumillaciónAfinidad
DesasosiegoAutocompasiónIndignaciónPesarAceptación
AngustiaSoledadIrritabilidadAflicciónConfianza
TerrorDesalientoHostilidad
FobiaDesesperaciónOdio
PánicoDepresiónViolencia
Susto
Incertidumbre
  • Comprender las emociones de los demás. Se trata de percibir las emociones de los demás e implicarse empáticamente en su vivencia emocional. Para ello hay que aceptar que los demás sienten sus propias emociones, ofrecerles comprensión y apoyo y facilitar la expresión de una manera asertiva.
  • El siguiente escalón sería trabajar la regulación emocional.
    • Lo primero es tener la capacidad de expresar las emociones de manera apropiada, aumentando las diferentes formas de expresar esas emociones.
    • El siguiente paso es tener conciencia de la interacción entre emoción, cognición y comportamiento. El mecanismo de las emociones pasa por una evaluación de la situación (en muchos casos tan rápida que no somos consciente de ella), que da paso a la respuesta emocional con sus tres componentes: fisiológico (manifestación corporal), comportamental (acción) y cognitiva (pensamientos).
      • A nivel cognitivo: la clave es trabajar sobre la cadena de pensamientos que se origina ante la evaluación de la situación. Realizar una reestructuración cognitiva.

        Si la evaluamos como negativa, la respuesta emocional será manifestando emociones desagradables (ira, tristeza…). Sin embargo, si la evaluación es positiva expresaremos emociones agradables. Este análisis de reconstrucción del significado que tiene para nosotros la situación es la clave que nos permitirá realizar una modificación en nuestras emociones, de manera que nos resulte más eficiente.

        Un ejercicio que podría ayudar es:

        Ante una misma situación, intenta buscar tres enfoques diferentes que te produzcan tres emociones diferentes. Elige la que más agradable te resulte. ¿Qué diferencias hay entre esa y las demás? ¿Qué obstáculos percibes para elegir una u otra? ¿Qué clase de pensamientos originan unas y otras?.
      • A nivel fisiológico: se trabaja tomando conciencia de nuestro cuerpo ante una emoción, qué ocurre y cómo se manifiesta para, posteriormente, poder modularlo de manera más eficiente. Como está ligado a la cognición ambas se influyen mutuamente. Un ejercicio interesante sería el siguiente: Examen corporal de un minuto:

        1. Siéntate en un lugar cómodo y cierra los ojos.

        2. Comienza la exploración corporal. Intenta distinguir si hay partes de tu cuerpo en las que tienes dolores, tensiones, incomodidades…

        3. Realiza una exploración más sistemática: Comienza desde los pies hacia arriba, pasando por las piernas, el abdomen, el pecho, la cabeza, los brazos… ¿Dónde se localizan las tensiones?

        4. Repite la exploración dos o tres veces al día. Esto te servirá para coger práctica, y al cabo de un tiempo podrás hacerlo en menos de un minuto.
      •  A nivel conductual: lo primero que tenemos que hacer es ser conscientes de cómo nos comportamos cuando sentimos una emoción y la analizamos cognitivamente. Una vez que somos conscientes de los pensamientos que se generan ante una situación, y hemos trabajado sobre estos, lo siguiente sería responder con conductas adecuadas a dicha situación. Trabajaríamos, entre otras,  con técnicas de conducta (o modificación de conducta) para poder actuar adecuadamente al suceso.

Hay que tener en cuenta que esta interacción no es lineal, sino que los tres componentes se influyen mutuamente entre sí.

Espero que te haya servido estas pinceladas en el gran campo de la inteligencia emocional.

Referencias: Material Experto Inteligencia emocional. Escuela Learn Nimbus.

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About Conchi Cerván

Psicóloga General Sanitaria. Master en RRHH - Universidad de Málaga.